Querida Pasión,

 

Me arrodillo y te beso los pies, en reverencia a tu superioridad que ha gobernado mi vida. En nombre de todas las personas que te olvidaron y pensaron que sin tu existencia las cosas aún tendrían sentido.

Confesándote que cometí crímenes ilícitos bajo la intensa sombra de tu vigor, esperándote en callejones sin salida y entorpecida por decisiones equivocadas al llevar tu bandera como un mástil de mis acciones, pero sin un solo remordimiento porque lo hice comprometida por todo el respeto que te tengo. Sin vos todos los caminos serian paraísos inútiles, y el que lo padece, lo sabe. Porque la estructura nunca podrá liberarse sin tu comportamiento interfiriendo como el corazón de una maquina sin descanso. Porque vos más que nadie sabes que sin tu energía no podemos completar el cuerpo que vinimos a habitar dándole un propósito mas elevado que trabajar, procrear y morirnos. Y lo sabes, y sabes que me da más miedo vivir sin pasión que la muerte misma.

Se que tratar de regular la velocidad con la que te alojas, puede llegar a lesionarme en partes que no se como sanar, pero el riesgo que tomo por incluirte en mi vida siempre termina protegiéndome de todas maneras. Porque lo que más nos duele es no haberte tenido, y haber sacrificado un ideal en nombre de tu verdad, que es un grañon salvaje que descansa solo  en movimiento.

Pero me conoces bien, y sabes que yo decidí serte fiel, y no importa quien se golpee al final del túnel vos y yo saldremos ganando. Y tocaremos a la gente con nuestro amor, marcando la diferencia de un accionar que se rige en el origen de este mundo, que te ignora y te suprime como si adorarte fuera un error. 

Y me comí los platos por vos, y discutí con los anestesiados, los imbéciles, los perdidos y los estructurados, y sin embargo con vos respaldándome las batallas nunca fueron inválidas.

Pasión, quiero que sepas que te quiero aunque no me des un pronóstico de mis compartimientos basados en tu lectura. Te quiero porque me levanto todos los días y a pesar de saber de que vivo en un mundo hostil, mirar a través de tus ojos es la calesita por donde respiro, riéndome de todo, volviéndolo a intentar; la experiencia, el lagrimón, la visita, el inalcanzable cuarto de la decepción, las horas que nos quedan, el arte, la música, y a todo lo que le das cuerda para que yo me sienta a escribirte esto.

 

Besos en tu boca, apoyada sobre la mía.