Hay dos cosas que prometí que jamas haría en esta vida: tener hijos y comprarme una plancha. Bueno, hoy mis teorías se fueron al tacho, porque acabo de invertir mi maternidad en saldar arrugas. Así que tragando saliva entré a Target— la tienda con más cosas del mundo— y me escondí de las cámaras ocultas para que no me tomen por la chica de la doméstica, un puesto del que siempre eludí, pero que hace 20 años me viene mordiendo el trasero. 

Lo cierto es que esta vida de rugosidades y surcos no da para más, y entre que la cocina no es lo mío y el planchar tampoco, mi status de soltera se está debilitando junto al artefacto que me acecha para que mis vestidos no parezcan sacados de un partido de rugby.

Hola! Le digo al vendedor mientras leo que su placa dice “Jesus”.

 

— Hola Muchacha, dime, ¿En que puedo ayudarte?

 

— Con ese nombre probablemente a que se cumplan todos mis deseos.

 

— A ver, dígame señorita, ¿Qué es lo que nuestro padre no le ha dado aún?

 

— De momento el talento para los quehaceres domésticos.

 

— Ah bueno mija, pero eso se aprende, usted parece muy inteligente, no creo que eso se lo tenga que pedir a Dios.

 

— Si, fijese que hasta me creí que con mi inteligencia podía sacar las arrugas con solo mirándolas. Pero hace 20 años que mis camisas no quieren enderezarse. Lo que estoy tratando de decirle es que llegó ese maldito momento en donde debo comprarme una plancha, ¿Qué opina, me ayuda?

 

— Por supuesto, ¿Tiene alguna en mente?

 

— ¿Y por qué quisiera ocupar mi disco rígido con esa imagen? Liquidemos esto Jesus lo antes posible, no vaya a ser que me arrepienta y mi reputación quede grabada en esas pinches cámaras.

 

Jesus me llevó a las góndolas de las planchas y de las tablas de planchar y por primera vez en mi vida vi mi casa frente al mar desdibujadísima.

 

— ¿ Le apetece alguna en particular señorita?

 

— Si Jesus, una portátil, ¿Existen las planchas para viajeros? Estas son enromes, quiero ser discreta, no estoy como para promocionar mis defectos.

 

— Ah si! Espérese, aquí están!

 

Y cuando me las muestra eran grandes como una ardilla de dos meses.

 

— Ah pero esto tiene que ser el sueño americano!! ¿Cómo a mi nadie me dijo sobre estas planchas? Me hacen quedar mal inútilmente! Con este tamaño se soluciona hasta mi hipoteca Jesus! Me acaba de iluminar el día! 

¿Será usted el verdadero Mesías?

 

Jesus se rió con un pedazo de cilantro entre los dientes y se puso muy contento de poder ayudarme, y al observar su alegría, le dije: no se ponga tan contento, esa plancha viene con planchador, ¿No?

 

— Ay mija, no se aflija, planchar no es tan difícil, yo la veo a mi esposa todos los días y enseguidita manda los pliegues a la iglesia. 

 

— Claro, pero usted no plancha, ¿Vio? Una tarea de la que solo se ocupa la mujer. Los hombres toman clases de cocina, pero nunca agarran la plancha. Entiéndame Jesus, hace 20 años que vengo esquivando el maldito artefacto.

 

— ¿Su marido nunca le plancha, señorita?

 

Nah, ¿Otra vez la campana de las 12? Lecciones de amor en el pasillo de electrodomésticos. ¿Puede ser que nosotras las solteras no le podamos escapar a los patrones culturales y antropológicos? 

Siempre pensé que me querían ver casada, pero no casada y PLANCHANDO. ¿Hasta dónde demasiado es demasiado?

Un hombre soltero le paga a una señora para que le planche, una mujer soltera se ahorra ese dinero y lo invierte en depilación láser. Son puntos de vista, pero que esto último por favor no me deje bajo el escrutinio de mi estado civil.

 

— No tengo marido Jesus, ¿No tiene uno en liquidación en la góndola?

 

— Ah pero muchacha, como no tienes un compañero, por eso estas así, las tareas se comparten.

 

— Mire Jesus, la verdad de la milanesa es que si tuviera marido plancharía el doble, ¿O usted se piensa que mi amorcito dejaría de ver un partido de fútbol para tener sus camisas almidonadas? Siglo XXI, 125 canales, imposible que planchar supere las opciones del mundo actual.

 

— Puede que esté en lo cierto señorita, pero si el muchacho fuere un buen hombre después le haría un masajito en los pies y se tomarían un tequila para relajarse. 

 

— No quiero ser aguafiestas Jesus, pero no tomo alcohol y hace 25 años que estoy esperando el famoso masaje, ¿Algún consejo?

 

— Ah mija, yo creo que en vez de comprarse esta plancha usted debería salir más de su casa, no creo que lo encuentre sacándole las arrugas a sus prendas, ¿Sabe?

 

No habrá sido el hombre que asesinaron en la cruz, pero de seguro que la luz del espíritu santo habló por él.

Chau plancha, y a hacer la plancha, eso sí… con los tacones puestos y al auto en marcha!

 

 

 

 

Domingo por la tarde paseando mi tía por la bella San Francisco suena mi teléfono, mensaje de texto de mi abogado— que ya cerramos el caso hace 5 meses. ¿Do you have a minute? Me dice.

Yo, que vivo de la creatividad y de la imaginación para arriba, pienso que el juez se enteró de todas las multas que no pagué, de los excesos de velocidad y de declarar quiebra en mis impuestos anuales y pienso, cazzo, me agarraron!

 

— Hola Michael! ¿Todo bien? Me sorprende tu llamada. ( más que sorprenderme estoy rezando el Ave María detrás de la pantalla).

 

— Hola Ceci, si, la verdad que hacía mucho que quería llamarte. Me quedé muy mal después que se cerró el caso porque las cosas no salieron como queríamos y sentí que vos fuiste una de mis mejores clientes, siempre positiva aún con las malas noticias.

 

Ok, retomemos, mi abogado tiene 34 años, trabajamos juntos por dos años y medio, es un potro salvaje tirando a Pegasus. Hasta donde yo se, hacía 3 años que estaba con la novia y se estaba por casar. Esta llamada no solo que me confunde, si no que además me desorienta, ya que generalmente son los hombres casados los que quieren engañar a su mujer conmigo, no los que están a punto de casarse! 

 

— Pero Mike está todo más que bien, yo ya te dije que para mi fuiste un abogado excepcional, olvídate!

 

— No, en realidad quería proponerte de vernos. No sé, siempre me caíste muy bien y sentí que eras una buena consejera, ¿sabes?

 

— Dale, cuando quieras! Tráela a tu futura esposa que la quiero conocer y nos juntamos.

 

— No Ceci, nos separamos hace dos meses. Por eso quería hablarlo con vos en persona.

 

Genial , pensé, de soltera a coaching para solteros. Cerrame la 4 que lo sacamos con fritas.

 

Combinamos para encontrarnos el Martes por la noche, yo, en mi pantalón más gastado y con el pulover con menos seducción del 2018, él, con una camisa sacada de una mannequin de Banana Republic, la campera que usó Bono en su primera gira, y los zapatos de tribilin recién abetunados. 

Todo venía muy calmo por mi lado porque yo me encontraba para activar mi costado terapéutico, no para ver que cuando entró al bar su sonrisa tenia todo menos un depresivo recién separado.

 

— Well Hello there!! Querido! Pensé que estarías absolutamente amargado y roto. Te veo de diez.

 

— Si Ceci, eso es porque estoy contento de verte.

 

La psicóloga en mi se replanteó el puesto.

 

— ¿Ah si? Mirá vos, no pensé que te había caído tan bien.

 

— Si, y si no fui más amigable fue porque eras mi clienta y yo estaba en pareja. Pero quiero conocerte bien, ¿podremos ser amigos?

 

Confieso que más que amigo me hubiera cruzado esa mesa que nos dividía y le hubiera dado un beso largo como la puñetera relación con su ex. El juicio se lo voy a hacer yo a esa boca, y el crimen perfecto será el veredicto de habérmelo devorado y ahorrarle el duelo de toda su situación. 

No es lindo, es PERFECTO, y como todo perfecto, tiene más grietas que la pared de mi cocina. Aún así, me preguntaba que actividades me gustaban, y entre todas las estupideces que le enumeré, una de ellas era hacer el amor con él, pero no quería sonar regalada con la persona que defendió mis finanzas hasta el juicio final, así que guardé silencio y le dije: bowling! Me encanta el bowling!

La verdad que hace 20 años que vengo pateando bolos en mi vida, estoy un poco hasta la zorra, pero a él le gustan los desafíos, así que ahí nomas le dije: and I’ll kick your ass too.

Sus ojos azules me clavaron el visto, le puso un tilde a su cuaderno mental, y me confesó que hacía un año que no tenían buen sexo con su ex, y que fue por uno de los motivos que se fue todo a la chingada.

 

— ¿De que frecuencia estamos hablando?

— Un vez al mes.

 

—¿¿ Eh?? Nah. Fired! Perdoname Mike, esa chica te había dejado de querer hace rato. 

 

— Si, ¿no?

 

— Bueno, no tengo el barómetro de su libido en mi cartera, pero una vez al mes es inaceptable. Tenes 34, no 90. Camon!

 

— Si, lo sé, y no sabes que frustrado me sentía. Ya no sabía que más hacer. Ni siquiera quería sexo oral, yo estaba tan amargado, para mi darle placer a la mujer que amo es lo más importante.

 

¿Se dan cuenta? Hay un mis-match en este universo que confirma mi teoría de que la matemática no es una ciencia exacta, si no mi abogado y yo estaríamos en la cama desde que iniciamos nuestra vida sexual. Pinche algoritmos que dan el izquierdazo. 

 

— Y vos Ceci, ¿porqué estas soltera? Es algo que me pregunté desde que te conozco.

 

— Veníamos bien, me caías bien, y con esta pregunta arruinaste mi noche.

 

— Dejame mejorarla entonces, estoy feliz de estar acá sentado con vos tomando algo, nunca conocí a alguien que estuviera TAN presente en una conversación, y que realmente se interese por el otro.

 

CHAN! Además de abogado, oráculo, convengamos que esto es lo que hace profesionalmente, convencer al juez de que tiene razón, y solo Dios sabe la jueza que habita en mi—una bastante medio pelo— ya que cuando me dijo esto me hubiera sacado la capa y me le hubiera tirado encima.

Me acompañó hasta mi coche y me abrazó fuerte sin soltarme, afectivo, CHECK.

Me fui a casa y me envió un mensaje diciéndome: you are great, me encantó nuestra salida.

Y al otro día a las 8 de la mañana me llegó otro mensaje diciéndome que el que va a ganar en el bowling es él. 

Yo simplemente le contesté un mensaje imaginario que decía algo así: vos ganá lo que quieras, que si yo tengo esa boca pegada a la mía la que se lleva el cielo soy yo.

 

Que por supuesto jamás se lo dije, pero mi teléfono ya se lavó los dientes y tiene el Listerine al lado de la mesita de luz.

Sábado por la noche, 12 grados, llovizna, y The Giants (equipo de baseball) jugaban en el AT&T Park que quedaba justo pegado al departamento de Carolina— la cumpleañera que hacía una fiesta en su casa mientras yo en mini-falda, tacones y un ramo de flores batallaba contra el hormiguero de gente para llegar a destino. 

Hey babes…! Nice Legs! ¿You wanna have sex with me tonight? Me gritó uno que pasó a mi lado mientras yo me tapaba la cara con un jazmín asiático. Mientras el viento me empujaba para Croacia y la gente se me tiraba encima, di con el palacio de la rock star— una que casi ni me reconoce al entrar porque mi pelo parecía el de Cindy Lauper.

— Feliz cumpleaños querida!! Le grité  a la anfitriona mientras ella me miraba a través de sus ojos eléctricamente azules haciendo juego con su vestido, que a su vez hacía juego con sus zapatos. Estoy convencida, ese conjunto se lo había prestado a Heidi Klum en el desfile de Versalles. Impecable. Una modelo de Alicante que arrasaba con la noche, los invitados, y el vino también…ya que esos dientes no podían ser violetas en vano.

En un espacio de 55 metros cuadrados había 80 invitados, 20 mujeres, y 60 hombres más solteros que la película Karate Kid. Caro— sin saber que yo me casé hace dos semanas conmigo misma—me dijo que había mucho señor sin pareja, no utilizó esta palabra, pero más de uno podría haber sido mi padrino. Nunca estuve tan orgullosa de estar en mis 30’s y ser bautizada. Si me van a presentar a alguien, que sea la bandeja de quesos— que es a donde me instalé cuando la pusieron en la barra. Se me están pasando muchas cosas en esta vida, pero el hambre no es una de ellas.

Que lindo no tener que hacer sociales porque tengo la boca llena y una amiga que hace el trabajo por mi: Gloria Ferrer. Gloria iba de charla en charla pasándome el colesterol y el hemograma completo de los candidatos que desfilaban por mis narices. Salvadoreños, mexicanos, alemanes, catalanes y un australiano que se fue al dormitorio de la cumpleañera a chaparse a una asiática. Esto último lo sé porque cuando fui inocentemente a buscar mi brillo labial los vi echados en la cama, y ella estaba haciendo el papel de Memorias de una Geisha, él no sé bien quién era, pero de seguro que no estaba teniendo la paciencia para chutarse todo el plot hasta morderle la boca. 

A mi retorno de la habitación me crucé con un chaparrito que se me abrojó sin cuidado ni permiso, y sacármelo de encima fue como volver a construir las Torres Gemelas de cero. Que pesadilla!! ¿ Acaso no ves que estoy revoleando los ojos cada 10 minutos querido? ¿ Cuántas señales son suficientes para que un hombre se de por vencido? Ubicación capitulo 12. El prólogo del primer libro de Freud lo describe. Un caso perdido. Gracias a Dios a la media hora llegó Jean Pierre, un francés que cautivó mi atención inmediatamente, no porque fuere el héroe de mi noche, si no porque no tuvo la necesidad de promocionar su éxito y venir a sacarme algo a cambio de nada— la estupidez humana que me tiene hasta la zorra.

El se quedó conmigo hablando de la vida mientras el petiso hacía de Kevin Costner en El Guardaespaldas— pegadito a nosotros como si tuviéramos un churrasco para ofrecerle. 

Siempre ataco a mis víctimas ni bien los conozco para saber si tienen la fortaleza para superar al enemigo, porque si la tienen, entonces son gente de mi calibre— un alto sentido del humor hilvanado con la profundidad de los de mi especie. Santé! 

Jean Pierre me contó que estaba soltero y que nunca se casó ni tuvo hijos, pero un soltero a los 40’s no es lo mismo que un soltero a los 30’s. Hablamos muy poco como para detectar un patrón, pero es francés, y los franceses son magos al ocultar conflictos, sabía que con un poco más de tiempo y psicología reversa la verdad saldría a la luz. Pero vive en Boston y yo acá, en la ciudad más cool de Estados Unidos.

 

A la 2 de la mañana agarré mi cartera y saludé a todos rápidamente porque no quería que me llevaran el auto al corralón por segunda vez consecutiva en un mes. Nadie me saludó en retorno, el alcohol había distorsionado las imágenes de la gente importante y mi salida fue una raya más de la noche. Una raya en la jungla de flores que se habían acumulado en la casa de la anfitriona, en donde parecía más su muerte que su nacimiento.

En los 70’s el mundo se estaba despertando de guerras civiles, dictaduras, muertes importantes como las de Chaplin y Elvis Presley y acuerdos entre países para ser autónomos e independientes. En los 80’s el arte hizo un reciclaje del dolor acumulado durante tanto tiempo en el planeta y revolucionó las carteleras cinematográficas, musicales, estéticas y sociales. La creatividad hizo pico y los mejores artistas se lucieron derrapando un estilo diferente, innovador, en donde plantaron semillas como pioneros de una década que hizo historia en el mundo. 

Y yo me encontraba usando heavy make-up, flequillo con mucho spray y bailando en círculos temas como Guns in The Sky. Sin desperdicio. Sin horarios. Sin miradas que juzgaban una época sin contornos. El delineador negro como base de la noche y las voces del rock sin copyright. La transgresión en auge y los peinados batidos acariciando nuestra autónoma juventud. Sin celulares que comunicaran lo que nuestros cuerpos recitaban en silencio y sin las distracciones del mundo viral que se llevó la frescura de ser anónimos. Intransigentes. Rebeldes. Contradictorios. Una era de épicos encuentros con la espontaneidad y conversaciones de dos horas en un teléfono fijo que ardía con los hits de último momento.

Los 80’s fueron distintos porque por primera vez crecían las ideas que no habían salido a la luz y que eran particularmente nuevas, sin el desgaste de lo bastardeado por el tiempo y la repetición. Rayas, lunares, tiradores, sombreros, materias a Marzo y una tormenta de calificaciones en declive. Libretas firmadas por nosotros, paredes firmadas por nosotros y pupitres con autógrafos para expandir la red social de nuestra adolescencia. 

Cartas de amor al chico malo dos años más grande que nosotras y semillitas de girasol cubriendo las veredas enteras de nuestros colegios.

Y así llegaron los 90’s, en donde el lujo se había transformado en un eco de la década anterior, que arribaron junto a los primeros divorcios, el primer beso y el entendimiento de un mecanismo que no paraba de tirarnos señales inconsistentes: nuestro cuerpo.

La experiencia con la cera tomo 1 y la bienvenida a ese artefacto que nos cambió la vida: la pinzita.

Rodetes, trenzas, la planchita y los tapones que saltaban junto con el microondas. Las John Foos, la corbata del uniforme mal hecha y los Fizz de uva para el mal aliento de la mañana escolar.

Y si no jugabas al Hockey o al Rugby seguramente no eras cool, junto a todos los fanáticos del Voley que eran vistos como los perdedores de una generación. 

Pijama party, chocolatada Cindor con galletitas Lincoln y el teléfono que no paraba de sonar 4000 veces al día.

Fiesta de 15, graduaciones y el maldito viaje a Bariloche. Y no sabíamos lo que teníamos porque el nuevo milenio arrasaría con todo eso que habíamos creado en nombre de la comunicación. 

Y con el cambio de paradigmas llegó el año 2000, en donde el que no había nacido nunca iba a saber lo que era enfrentarse con la década de polainas, overoles, relaciones cara a cara y aventuras de la vereda para afuera. Con la vecina que nos tocaba el timbre para decirnos que la pelota había caído en su patio.

El 2000 llegó con la réplica del olvido, la gratificación instantánea, el remplazo de la maquina de escribir y el cambio de la comunicación analógica por el abrazo virtual que nos hundió a todos en un desconsolado agujero negro, internet.

Las videoconferencias, la información digital, el mensaje de texto, el archivo adjunto, la foto que jamás será impresa y un caudal de expresiones que se perderían para siempre en esto que llamamos post-modernidad. El ecelcticismo de sociedades avanzadas. De culturas que se interconexionan en un mundo globalizado que interpreta la union como un ser frente a su computadora y su café de Starbucks en la mano.

No, estos no fueron los tiempos que yo viví, en donde el café se hacía en casa y la locura se vivía afuera, en la calle, hablándonos unos a otros y cambiando lo digital por las expresiones físicas, por los gestos naturales sin interpretaciones. En vivo y en directo, sin un cable que hablara por nosotros sacándonos un Tweet de como estamos. Un estado que revelara como nos sentimos o un Hashtag de la aversión anímica por la que atravesamos.

Nosotros fuimos los hijos de una década sin muletas, en donde la invención era la única herramienta que teníamos para comunicarnos. 

Y soy una afortunada de poder contarlo a través de esta plataforma, una que a pesar de los contratiempos al menos me deja compartir la sombra de una era que hizo estragos en mi vida.

 

Por más Sugus de manzana verde y chocolate Voley entre los dientes.

 

Lo bueno de no ser arquitecta es tener amigos arquitectos, entonces cuando necesito hacer un cambio o arreglar una puerta, ellos me guían diciéndome algo así como: acá te presto las herramientas, es una tontería, vos podes!

Yo les quisiera decir que también es una tontería levantar una pared de cemento estucado, pero no todos nacimos para lo mismo. 

La agujereadora, ese maldito elemento. En donde Valentina muy canchera me dijo, es una pavada, metes la mecha y perforas la superficie. Lo que no me avisó fue que con tipas inexpertas como yo las mechas se me rompen, y la mía se fue de vacaciones ni bien le di el primer ponchazo al cajón que los albañiles me dejaron sin manija. 

Esto de la casa frente al mar me está dando más trabajo de lo que pensaba. 

No solo que quebré la mecha, si no que además los tornillos que me vendieron con las manijas eran demasiado cortos para el grosor de la madera, no les pido que me entiendan, ya que ni yo sé lo que hice, pero el maldito acontecimiento me costó 4 visitas a la ferretería, dos mechas partidas, el dedo del medio y La Gotita.

Lo hacen ver todo tan simple… hasta que agarras la pinche pistola esa y empieza a vibrar y el plan marcado en lápiz es un cráter volando en el espacio sin madre ni padre. Alguien escuchó alguna vez una linea seguida de puntos? Bueno, yo hice exactamente lo contrario. No porque no quisiera ser prolija y simétrica, pero porqué soy comunicadora, no arquitecta, ni constructora, ni gauchita para pasear con los elementos enchufados a 220 que con suerte no me dan un guantazo eléctrico.

Les dije? La mano de obra no es lo mío. 

Lo más acojonante de toda la situación es que los empleados de la ferretería me vendieron 4 tornillos que no encajaban, no entiendo, a donde se fue el término UNIVERSAL cuando uno más lo necesita? Esto no puede aplicar solamente para las tapas de inodoros, esta gente esta tramando algo, y quieren sacar a la pocas mujeres ineficientes de circulación.

Dos mechas quebradas, agujeros de diferentes tamaños y tres manijas flojas después…. decidí llamar al que REALMENTE sabe, y ese es Super Glue. Un tipo bien jodido que le saca el trabajo a mucha gente, a mí incluida. Las manijas se bamboleaban, no había tornillo que encajara, se terminó señores, que el maldito sintético salde la cuenta y deje esas manijas pegadas para siempre, sobreviviendo una demolición y un terremoto 9.7.

Les aseguro, la perfección existe, y se llama Super Glue, es el marido que nunca se queja y a todo le dice que si. Hello bright future? 

Pegué las manijas e intenté arrancarlas de cuajo para un testeo inicial post-luna de miel, niente amore, esas palancas estarán agarrotadas hasta que la muerte nos separe. Yo lo único que les pido es que el día de mi funeral las manijas de mi ataúd no estén pegadas con el mismo material, odiaría irme a la chingada el día de mi partida porque mi marido se puso flojito con mi ausencia.

 

Super Glue te quiero, por muchos años y manijas más!

Llegó el momento de organizar una boda: la mía. Después de tantos años de escuchar a mi familia quejarse de mi estado civil encontré a mi alma gemela: yo. No es increíble? Hay gente que se busca toda una vida y nunca se encuentra, a mi me llevó 35 años, no está nada mal para una chica que ha viajado mucho y la geografía le ha jugado en contra, no?

Nos conocimos hace mucho tiempo atrás pero nos encontramos de grande, no voy a entrar en detalles, but she’s the one. 

Y como no podía ser de otra manera, el trato siempre se cierra con un anillo, así que me puse mi chalina Italiana, los zapatos más altos del placard y le pedí a Dolce & Gabbana que me acompañaran, o sea tres cuarto de perfume al hombro. 

Por supuesto que la tienda elegida fue Tiffany & Co. Tuve tantos candidatos que dividieron la cuenta por dos, que siento que esta va por todos ellos también. Educación y sentimientos muchachos, algo que ustedes no pudieron lograr. Entré al local de la calle Post y la señorita que me atendió me preguntó muy amablemente que estaba buscando. La miré con brillo en los ojos y el candor de una mujer que emprende un nuevo camino y le dije: un anillo de compromiso. 

 

—Ah muy bien! Felicitaciones. Sabes lo que estas buscando o tu compañero lo ha dejado reservado? 

 

— Compañera.

 

— Ah perdón! Compañera! 

 

— No hay problema, después de todo estamos en San Francisco, adivinar las inclinaciones de la gente debe ser un desafío bastante grande  para una tienda como esta.

 

La chica además de avergonzada e inexperimentada, no sabía que ese anillo era simplemente para mi, y que el contrato de los votos matrimoniales saldrían de una sola mano, la derecha.

 

— Mirá, te cuento que me caso conmigo misma y decidí festejarlo con un anillo de diamantes, así que vamos de a poco porque sale todo de un solo bolsillo, ok?

 

Creo que en la historia de Tiffany & Co. han escuchado que una chica de mi edad quiera hipotecar su vida por un anillo, pero acaso no es este el acto más importante de nuestra existencia, la celebración de una convivencia impecable? Pues ala! A festejarlo! 

 

— Wow, nunca me pasó esto trabajando acá pero me parece una idea brillante!

 

— No cariño, lo brillante va a ser esa piedra que va a saldar nuestro amor.

 

— Buenísimo! Estoy totalmente de acuerdo con vos. Que tipo de oro estabas buscando?

 

— Blanco por supuesto, como mi alma.

 

Cuando me saca la bandeja de bandas platinadas con mi jubilación en la punta, automáticamente siento una conexión con el anillo en el lado izquierdo del agasajo. 

 

— Este!! Le grito apuntando mi futuro. Que precio tiene.

 

— 12.600 dólares.

 

Era de esperarse, no soy una chica para tomarse a la ligera, conmigo es todo o nada. 

 

— Lindo, otra cosa un poquito más económica?

 

— Tenemos desde $1500 a $50.000. Básicamente esta es tu decisión.

 

— Mirá, está clarísimo que yo valgo uno de $50.000, pero tengo que guardarme un poco para la fiesta y la luna de miel. No quiero que un anillo me deje tirada en Kathmandu sin un duro sabes?

 

— Genial, dejame que te muestre los de $6000, decime si te parece que alguno de estos te gustan, los diamantes son más chiquitos, por eso el precio disminuye.

 

No la conozco a la petisa pero ya la quiero, de 12 a 6. En un minuto me lo bajó a la mitad, eso es negociar. 

 

— Este me gustó, que precio tiene?

 

— Te elegiste el más caro de la selección, sale $6450.

 

— Perdoname, es que sufro de buen gusto, ya te habrás dado cuenta.

 

— Si! Con casarte con vos misma lo dice todo! ( risas)

 

Además de ser una amorosa la vendedora esta, es lúcida y comerciante, tres talentos que están por arruinar mi economía. 

 

— Si no te molesta te puedo hacer una pregunta personal?

 

Esta chica oscilará entre 21 y 24 años, cuan personal puede llegar a ser una pregunta cuando no hace muchos años que está en este planeta.

 

— Por supuesto querida, personal es lo único que tengo.

 

— Si te pones un anillo de compromiso en el dedo, no tenes miedo de que los hombres se piensen que estas casada y nunca más se te acerquen?

 

Suspiré profundo y traté de ser cautelosa con su inocencia, apoyé mi mano sobre su hombro y le dije: cariño, es muy probable que al tener uno tenga más suerte que al no tenerlo. No tenes porque entender esta perversidad, pero el mundo afuera de Tiffany puede ser uno muy cruel, por eso te recomiendo que sigas vendiendo anillos y nunca salgas de esta sala. 

 

La chica no sabía si reír o llorar, pero lo cierto es que esta futura esposa le dio una lección gratuita a cambio de $6500. No habré sabido negociar con mi pasado, pero mi presente tiene un sello en el dedo que dice que nadie ni nada podrá hacerme más feliz que yo misma, eso sí, no esperen que la fiesta sea este año porque entre mi casa frente al mar y mi casamiento estoy depilándome en el baño para recortar gastos y encerrarme hasta el próximo invierno!

Videoconferencia con Sofía que está en Europa, aparece en la pantalla y la veo más espléndida que nunca, normal, se enamoró y sumado a eso es una diosa. Un combo que dudo que afecte su autoestima, sobre todo cuando escucho una voz masculina de fondo y me acontento pensando que viajó con su nuevo novio.

Cuando tuerce la cámara y lo enfoca a el afortunado no era su novio, si no un potro salvaje de Inglaterra. Creo fehacientemente que los astros se están emborrachando con mi signo y no me hace ninguna gracia.

Perdón? Le digo entre malhumorada, decepcionada y love at first sight.

Ah si guey, él es Tom, un guate que hemos tenido un rollo pero ahora somos solamente amigos, me dice ella tan ligera y comprometida.

Solamente un rollo??? No mira Sofi, el rollo lo tengo yo que sigo soltera mientras vos estás de novia y con tu ex-amante en Bélgica comiendo chocolates.

Pero Ceci no te aflijas, y tampoco te entusiasmes ya que Tom tiene novia y decidimos no estar juntos, me dice, mientras me hace un 360 de la habitación del hotel.

Pijama party? No compañía, welcome al mundo de Sofía. En donde es amiga de sus ex novios, ex maridos, ex amantes y ex files también, ya que algunos tranquilamente podrían haber nacido en el octavo pasajero. Algo que siempre admiré en Sofía, su circulo social. La RRPP de on-line dating y la secretaria ejecutiva de todos los chismes de esta ciudad en donde reina la promiscuidad sobre la intimidad. Sof viene a ser la intermediaria entre tu Yo y tu Super Yo, ya que ella le aclara a tu inconsciente lo que vos te creías cierto. Te pasa la base de datos, las referencias y el lujo y detalle de cada persona que conoces. Imposible no quererla! Gracias a Sofía mucha de nuestra gente se ha evitado un gran disgusto y en mi caso, morrearme con un equivocado más.

Lo más acojonante de Sofía es su capacidad de almacenamiento, con nombre y apellido nomás ella te saca un reporte inhóspito del solicitante.

Y si empujas un poquito, hasta te da las medidas, if you know what I am talking about.

Francamente, todos deberíamos tener una Sofía en nuestras vidas, nos ahorraríamos muchos dolores de cabeza, embarazos ectópicos, falsas expectativas y denuncias en la comisaría.

Ella sabe de la gente, de medicina, de ciencia, y de las rutas turísticas y hoteles de muchas partes del mundo. Lo que no sabe es sentarse a escribir sobre su vida, por eso yo tengo que hacer de corresponsal ya que Sofi viene a ser el Edward Snowden de la Bahía, y a la gente de este calibre hay que cuidarla.

El único problema con ella es que es de Géminis, y si hay algo que no le cae bien puede que te mande a Guantánamo por mensaje de texto y nunca más la veas. Yo la cuido, no vaya a ser que pierda mi única esperanza de enterarme de todos los secretos de esta ciudad. Porqué carismática como es, los hombres le revelan los detalles más grotescos de sus existencias y hablar con ella es ahorrarte caminar sobre sus prontuarios. Por eso hoy quiero levantar mi copa y brindar por una de las personas más famosas de San Francisco, en donde logró transformar la Red Carpet en on-line dating y ampliar su base de datos para que todos nosotros— sus fans— estemos enterados de lo que pasa afuera y adentro de la tecnología. Eso si, váyanse con cuidado, puede que ella haya salido con uno de tus candidatos y no tenga buenas noticias.

 

A tu salú Sofía! 

Dos cumpleaños en un mismo día, 75 conocidos en común, un Sábado por la noche en la City y 21 grados después, me encontré otro año más celebrando el nacimiento de una estrella, Gloria Ferrer. El evento fue en el Press Room de San Francisco, y lo que parecía un gran festejo terminó en un chantaje emocional, ya que esta mujer no cumple años, se los saca. Y para el resto de los mortales que envejecemos cuando pasa el tiempo, ella rejuvenece. Es como los malditos cactus de maceta que te olvidas de regarlo por un mes y el tipo te sigue tirando los pinchos para afuera como si recién hubiera nacido. Esa es Gloria, una planta de desierto. No cambia, no muere, no avejenta y te sigue iluminando con su alegría como si la vida recién comenzara. Salud! Con agua mineral para mí y con mucho champagne para los borrachos de nuestros amigos, sobre todo José Gregorio, un venezolano que si lo veo en una fiesta más creo que voy a vomitar la poca agua que me tomé para hidratar mis pómulos. No le puedo escapar a este hombre, que es una mezcla de colibrí Rufo, latín lover, eterno bachelor, y mucho diente violeta de las botellas de vino que se baja en nombre del carisma. Alguien necesita un novio? Porqué José Gregorio jamás estará disponible, pero puede brindarte unos chistes de salón que te dejaran estampada y soltera para siempre en la mesa de los quesos. En donde casualmente conocí al próximo eterno soltero de la noche, Arnold. Padre madrileño, madre Inglesa, y se pensaran que soy una prejuiciosa, pero gracias a mis recursos periodísticos hablé con Sofía que se encontraba en Europa y me pasó la data completita del seductor que hizo pico en la barra del Press Room. Se los dije? Ese es el problema con San Francisco, que todos han salido con todos y cuando preguntas demasiado, una amiga tuya también salió con él y te ahorra el disgusto de tener que atravesar una cena con un narcisista más. Brindo por la amistad, que me mantiene clara y célibe. Y también ya que está brindo por el ex de Sofía, que se encontraba en la fiesta lamentándose la pérdida de su candor,  ya que ella por on-line dating encontró su futuro marido. Mientras Arnold me miraba con sus ojos afilados desde la otra punta de la barra, José Gregorio se me tiraba encima de la borrachera y el ex de Sofía me lloraba en silencio agradecí una vez más el estar comprometida con la divinidad, en donde no existen los juegos perversos, el mal aliento, las rupturas emotivas, y todos los paneles en discordia que atraviesa la humanidad. Cuando creí haberlo escuchado todo y estaba a punto de irme, Pía me agarró de la mano y me contó que también se separó de su novio porque armó un perfil falso por on-line dating y lo enganchó a su ex chateando con esta mujer, que en realidad vendría a ser ella, Alexa.

No quiero perder la fe en este planeta, pero si seguimos con esta chacha dentro de muy poco voy a proponerme casamiento. No sé como no me di cuenta de esto antes! Voy a casarme con alguien que conozco de toda la vida, es una amorosa, huele bien, sufre de buen gusto, come sano, es risueña, y encima está a dispuesta a gastar parte de su generosa fortuna conmigo, este es el mejor plan de vida o qué?!

No tengo que impresionar a nadie, no vengo a sacar ni a pedir nada, nadie me textea por 9 horas y no tengo que soportar tenerle la vela a un candidato que me ve como un desafío. Esto tiene que ser la leche.

Australia de luna de miel Cecille..?

A donde quieras mi amor, con vos sin condones hasta el fin del mundo!

Ni HPV, ni HIV ni HDP…solo amor incondicional, Doritos de queso, y mi maravillosa y agraciada compañía hasta que la muerte nos separe, bueno, o hasta que algún perdedor quiera interferir en nuestro matrimonio porque no logra dar en la tecla con su ckeck list.

No tendremos hijos y será la boda perfecta, comida, rock n’ roll y libre de infidelidades y toallas mojadas en un rincón. 

No se sorprendan si reciben la tarjeta de nuestro compromiso en breve, que probablemente sea la cara de Sid Vicious pasándole la lengua a su guitarra, el arte es así, impredecible y asquerosamente romántico.

No queremos regalos, si no más más bien una sesión de terapia para cada uno de los invitados, odiaríamos que no puedan encontrar el amor de sus vidas por buscar en todos los lugares equivocados.

Namaste!

 

 

Cecille y Cecille.

 

Ayer después de mucho tiempo—tal vez 2000 años antes de Cristo— tuve una cita. Esta persona me contactó por Facebook diciéndome que era el amigo, del amigo, del amigo de no sé quién. Precisión por favor, tengo 3000 contactos en mi red social. Acaso cuando le cambian la bujía al auto, trastabillean? Con los sentimientos tampoco, aunque del contacto al amor eterno había un continente de por medio. Turquía precisamente, de donde es el afortunado que se echó 35 minutos con mi compañía— lo que duró la cita.

Insistió en invitarme a cenar, pero le escapé a la propuesta por el riesgo de verlo comer con la boca abierta, a que divida la cuenta por dos, o en su defecto que se escarbara un diente con su dedo meñique. Pensaran que estoy del tomate, pero todos estos episodios ya me han sucedido, y no estoy para aventurarme en un safari más. Chop chop y al punto señores, la compatibilidad se comprueba en los primeros 10 minutos del encuentro, del cuál no pude testear porqué llegó 20 minutos tarde. Primer desfile, su desconsideración. En sus fotografías vendía estatura y tenía pelo, en persona era un chaparrito pelado vendiendo limonada en Guanajuato. Quién es su fotógrafo que necesito urgente cambiar mi perfil de LinkedIn.

Porqué la gente hace esto? No entienden que la falsa propaganda termina en la cárcel de los feos?

Tardó tanto en llegar que después de las 8 me bajó la glucosa en sangre y tuve que pedirme una torta de Lava de chocolate negro, una bola caliente derretida en donde me hubiera metido adentro cuando lo vi. Sobre todo cuando el mozo le preguntó que quería tomar y él dijo nada. Se me secó la garganta en el acto con su respuesta, pero él la remontó y se tomó toda el agua de mi vaso por mí. Que lindo, un derroche de caballerosidad, fotos trucadas y rata Mus Musculus. Será mi día de suerte, ya que además de hablar sin parar me dijo que no tenía trabajo, que hacía dos años que estaba viviendo en Estados Unidos y que se vino con el propósito de entrar a la universidad de Harvard. Desde cuando Harvard recluta pobres y mentirosos? Espero que en Turquía no lo hayan becado, si no tendré que cambiar mi viaje de Estambul por Grecia. No soy de colaborar para economías que auspician roedores de mal gusto. 

Queres hijos? Me pregunta. En donde me atraganté con el chocolate liquido que bajaba por mi esófago. 

No, y menos con vos que seguramente cambiaras el teflon de las canillas de por vida para no salir a trabajar. No se lo dije, pero lo pensé.

Será que en Turquía el hombre hace la doméstica y la mujer mantiene a la familia? 

Me dijo que tenia 4 hermanos y 5 hermanas, que era un tipo feliz y que solamente le faltaba una buena mujer en su vida.

— Mirá Turki— porque este es su verdadero nombre—si queres una buena mujer en tu vida te diría que empieces por no llegar tarde a tus citas, después te recomendaría que trabajes, y después que te mueras y puedas verte desde el cielo para no volver a elegirte. 

No dije esto en voz alta, pero creo que pudo leer mis pensamientos, normal, no trabaja, tal vez al no ejercitar su hemisferio izquierdo su percepción está afilada como la de un oráculo.

Yo le quería decir que me dijera el futuro, pero temía a que me incluyera en sus planes, puedo tolerar que mi casa frente al mar esté a medio construir…pero nunca que un bahiano de Turquía se encuentre en la hamaca paraguaya de la entrada viviendo de mis regalías.

Algo tiene que cambiar, lo presiento, y es mi número de teléfono.

Imposible llegar a la Red Carpet con un celular que no para de sonar con llamadas de perdedores y gente sin ciudadania que me ven como el target para dejarme embarazada y permanecer legal en este país.

 

Nos vemos en Mykonos! 

 

Respeto que para muchas personas el fin de existir sea procrear, pero para el resto de los mortales que elegimos viajar y hacer otra cosa con la vida, un BABY SHOWER tranquilamente nos arruina el fin de semana.

Porqué yo, Cecilia Castelli, tengo que ocupar tres cuarto de mi coche con una canasta llena de chupetes, mamaderas, pañales, peluches que hacen ruido y los malditos estampados de dinosaurios que hace 245 millones de años que no están más con nosotros.

Empecemos por el principio, para los desentendidos de la celebración de un neonato, en Estados Unidos cuando una mujer está embarazada entre todos sus amigos y conocidos le hacen una fiesta al pinche hijo que todavía no nació. Mucho cotorrerío, tortas Gluten Free, las preguntas más estúpidas sobre la maternidad, y 1000 dólares gastados en regalos— que caducaran en tres meses— en vez de pasajes. Dios me salve María, el chico no nació y ya empiezan los problemas económicos. Aparejados a tener una gran suerte con la “personalidad”.

Ya el nombre tira a toda esta bienvenida por la borda, Baby Shower, que en español significa ducha de bebé. Soy yo, o este es el casino con más pérdidas del planeta. Entiendo que la gente tenga la necesidad de ver su ADN esparcido por el mundo, pero porque yo, una tipa que no eligió lo mismo, tengo que celebrarlo? 

Acaso los padres de familia me ayudan a lavar la ropa y a pintar mi baño de soltera? En la escala de valores, porque un hijo es más importante que esto? Si yo tengo que hacer una DUCHA DE RENOVACIÓN e invitar a todos mis amigos para que me ayuden a restaurar mi departamento, gastarían el mismo dinero que yo con la pinche canasta? No quiero ser una tipa fría y calculadora, pero una vez que nació también hay que sumar los regalos de cumpleaños, el bautismo, la comunión, y la contribución monetaria para su luna de miel. Resultado: 310 pares de zapatos, un pasaje a Islandia all inclusive y dos arreglos odontológicos.

Vivimos en una superficie terrestre sobrepoblada, como puede ser una alegría recibir a un ser humano más?! Somos un virus que estamos consumiendo los pocos recursos que quedan y yo tengo que hacerme la mosquita muerta y caer en ese Baby Shower como si fuera el highlight de mi semana. Yo usé profilácticos toda la vida y nunca vi que esto fuera un problema, porque la gente insiste con la fecundación? Entiendo que en la era paleolítica la reproducción era un mecanismo de defensa, pero ahora tenemos internet, Mc Donalds, universidades públicas y cursos de cocina. Estaremos repitiendo un patrón en vez de canalizar la libido?

La verdad de la milanesa es que este Domingo tendré que clavarme a perder un día entero de mi calendario lunar porque dos personas decidieron hacer el amor y celebrarlo sin anticonceptivos. Bárbaro! Ahí se van mis 6 horas de Hiking, un baño de inmersión, comida china y pedicura.

Esta celebración me hace pensar que dentro de muy poco tengo que hacer una fiesta, una fiesta llamada LA NO DUCHA DE BEBES. En donde irán solteros sin hijos o casados con mascotas. Las mamaderas serán botellas de tequila de México, y los dinosaurios probablemente sean mis amigos de siempre, los eternos solteros que no tuvieron hijos pero que tampoco evolucionaron como para darle a sus espermas un nombre, una casa y una responsabilidad de por vida, Habrá mucha comida, música de la buena y una bandeja en la entrada con condones de frutilla, puedo perdonarles que elijan un camino distinto al mío, pero nunca que un error les condicione la vida.

 

Brindo por el DIU, el anillo vaginal y el parche transdérmico!

El Sábado al mediodía tuvimos el calentamiento de la casa de Sofía, que en inglés significa Housewarming. Que técnicamente significa una fiesta de bienvenida a su nueva casa. Sofi se separó de su novio con el cual convivía, y se alquiló una casa en Bernal Heights, con un patio a medida para sus 358 amigos. Estuvo de novia con el güero por 5 años, y cometió el grave error de consultar su tristeza conmigo cuando rompieron.

 

— Oye Ceci, dime algo por fis, hoy estoy con un agujerito en el corazón, lo echo mucho de menos al güero.

 

— Nena, tenes 45 años, le regalaste a este tipo tus prime years, metete YA en on-line dating y hacé como hacen todos los que están ahí, se utilizan unos a otros para salir del pozo emocional.

 

Y así, de una día para el otro Sofi se metió en 3 sitios y comenzó con 5 citas semanales, a veces con doble turno, y mucho sexo. El que no estamos teniendo Valentina y yo, y Sofi de alguna manera siente que tiene que trabajar para nuestra empresa— la que está a punto de declarar quiebra por falta de clientes. Por suerte siempre lleva condones a sus citas, porque odiaríamos no saber quien es el padre.

La cuestión es que a esta fiesta empezó a llegar gente de todas la nacionalidades, edades, y colores, y cada vez que entraba un alto de 1,90 con un botella de vino  y con cara de asustado sabíamos que era una de sus citas de on-line dating.  Nosotras la conocemos muy bien a Sofi, y lo intuíamos, el problema es que el resto de sus amigas solteras no tenían ni la más pajonera idea, entonces al cabo de media hora veíamos como le hacían el bailecito de la sonrisa por arriba de la libido, y el pestañeo por debajo de la realidad. Sofía, además de mencionar el episodio de sus candidatos hablando con las equivocadas, me mostraba fotos y video de un amante que tiene en Tahoe y como cuando van a esquiar juntos el le cocina, le hace el amor, y después le toca la guitarra.

Mensaje urgente para Valentina: Guey, el último video que recibí fue el de tu hijo jugando a la Play. Que tal si los jugadores se hacen realidad?

Adonde quedó la Sofía rota, desalmada, separada y nostálgica? En un avión para Mexico porque se ve que el esquiar con un potro salvaje no fue suficiente y necesitaba una vacaciones más largas.

Mientras tanto, on the other side of town, se enojaba cuando yo cambiaba los temas de su libreria musical.

— No mames guey! Tenes la casa, los amantes, los amigos, el viaje, el pinche snowboarding, y también queres controlar la música? Que tal si te vas a pegar unos tiros por Guanajuato en tu time off nena?

 

No le gustó mucho mi reacción, pero con la música no se jode, sobre todo cuando es la única entidad con la que vengo haciendo el amor en los últimos tiempos. 

Veníamos bailando y saltando como un par de quinceañeras que les aprieta el vestido, y aparece un hombre con el sentido del humor en la cima, una mezcla de oscuridad, filosofía, profundidad y sarcasmo, bah, un combo para el viaje a las estrellas, y como no podía ser de OTRA manera, cuando abre su boca salen los fragmentos de un inglés británico sellando el broche de oro con mis ancestros, (slight cough) Londres.

Me llamo Harry, y soy de East London. Yo me llamo Cecilia, cuando nos casamos?

No se lo dije, porque asustar a un británico es tarea difícil, ellos tienen la piel gruesa para el humor, y probablemente me hubiera contestado que vayamos a Las Vegas y liquidemos el civil de un soplo.

Nuestra conversación fue corta e intensa, y súbito me agregó en la red social por donde publicaré este cuento, y él probablemente se sentirá el Captain América de mi relato. Crucemos los dedos por que no lea esta historia y su Ego abandone al Steve Rogers que alguna vez fue. 

Ojos oscuros, cansado como yo de escuchar a los pasajeros de la superficialidad hablar de las cosas mas banales de este mundo.

A las 7 planté bandera y me fui por la puerta de atrás sin que nadie me saludara la cara llena de sudor. Me quedé tranquila de que Sofía estaba acompañada por 210 invitados aún, 7 caballeros de on-line dating, un DJ en bancarrota, y nuestro grupo de amigos que suelen quedarse a lamer las bandejas hasta que se apaga la luz. 

Hoy me escribió desde Mexico enviándome las fotos de uno de sus amantes, que por supuesto cuando me dijo quien era tuve que decirle que me cuente toda la historia de nuevo porque seguir la aventuras de Sofía es más difícil que memorizar el Bhagavad Gita.

San Francisco será una ciudad difícil para encontrarse, pero que haríamos todos los solteros si no viviéramos acá?

Londres será mi lugar de nacimiento, pero San Francisco es la que me cuida día y noche para que jamás me sienta sola.

 

Brindemos por la fusión de las dos ciudades y por un nuevo capitulo en la vida de Sofia: la promiscuidad!